El Mitsubishi Outlander modelo 2010 reemplaza al modelo de 2006. Mide 4,66 m de longitud, por lo tanto es de mayor longitud que un Ford Kuga, que un Toyota RAV4 y que un Nissan Qashqai +2. Puede tener cinco o siete plazas, las dos últimas sólo adecuadas para un uso esporádico por personas de estatura inferior a la media.
Está disponible desde 22.400 € con motor de gasolina. Con motor Diesel de 140 CV el modelo más barato cuesta 27.450 €. A igualdad de motor (Diesel de 156 CV), un Outlander es menos costoso que un Peugeot 4007.
Es un vehículo previsto para un uso por carretera y por caminos sin grandes complicaciones. Las versiones con motor Diesel son las más costosas y las más adecuadas para circular fuera de la carretera o por superficies deslizantes porque tienen tracción a las cuatro ruedas. El de gasolina es de tracción delantera.
Lo más interesante de la nueva gama es que el motor Diesel de 156 CV puede ir en combinación con un cambio de marchas automático de doble embrague («TC-SST», como el del Lancer Evolution) de excelente funcionamiento. Lo más llamativo de este cambio es que entre marcha y marcha no hay interrupciones en la aceleración, que es lo que sucede en los cambios automáticos que no son de este tipo. El Citroën C-Crosser y el Peugeot 4007 pueden tener el mismo motor y caja de cambios.
Esta caja de cambios tiene dos modos de funcionamiento («Normal» y «Sport») y además lleva unas levas detrás del volante que permite al conductor seleccionar marchas de forma manual de forma muy cómoda porque son de gran tamaño.
Otra modificación importante es que puede tener nuevo motor de gasolina de 2,0 l y 147 CV que reemplaza al anterior 2,4 de 170 CV. Esta variante es la que tiene más altura libre al suelo (215 mm), aunque no es la más adecuada para circular por superficies resbalazadizas porque sólo tiene tracción delantera.
De los dos Outlander con motor Diesel, el que parece más apropiado para circular fuera de la carretera es el de 140 CV porque tiene llantas de menor tamaño y neumáticos de mayor perfil que el de 156 CV.
Por la respuesta del motor el más agradable es el Outlander 156 CV porque es más silencioso que el del 140 CV y tiene más fuerza cuando funciona a muy bajo régimen, algo importante en campo (para afrontar obstáculos a baja velocidad) y en ciudad para facilitar ciertas maniobras (por ejemplo salir desde parado en pendiente sin necesidad de hacer patinar mucho el embrague, en caso de que tenga cambio manual).
Las versiones de tracción total sólo transmiten fuerza a las ruedas traseras cuando las delanteras deslizan más información del sistema de tracción. Como la mayor parte de los vehículos de este tipo no tiene reductora.
Por equipamiento, la mayor diferencia del nuevo Outlander respecto al modelo lanzado en 2006 es que tiene faros de doble xenón con una lámpara adicional que hace la función de alumbrado lateral, asistente de arranque en cuesta (HSA) y luces de freno de emergencia (en una frenada intensa, los pilotos de freno se encienden y apagan con una frecuencia alta).
El navegador y la cámara de visión trasera ahora son accesorios que se instalan en el concesionario en cualquier momento de la vida del coche. Todas las versiones tienen una nueva pantalla TFT entre el velocímetro y el cuentakilómetros.
El Outlander reacciona bien por carretera en un uso normal. Sólo se nota que alto y grande si hay que hacer una maniobra brusca o se conduce con rapidez en curvas. Un Ford Kuga o un BMW X3 se parecen más a un turismo tradicional porque reaccionan con mayor rapidez a las órdenes del volante. Para ser más ágiles tienen una amortiguación menos flexible y que deja sentir más a los ocupantes el estado del piso. El Mitsubishi Outlander es cómodo de suspensión, aunque quizá no tanto como el Toyota Rav-4.
El Citroën C-Crosser y el Peugeot 4007 comparten la estructura y ciertos elementos mecánicos con el Outlander. La gama de motores no es idéntica para los tres coches: los motores 2,0 l de gasolina y 147 CV y el 2,0 Diesel de 140 CV son exclusivos para el Mitsubishi. La mayor carencia del equipamiento de estos vehículos es que su volante no se puede regular en profundidad.
Fuente: Km77